factura impagadafactura impagada Españareclamar factura impagadacómo cobrar factura impagadamorosidad Españaimpagos autónomosimpagos PYMESreclamación de deudasintereses de demoraLey 3/2004burofax impagocarta de reclamación de pagoprocedimiento monitoriocobro de facturasgestión de impagosdeuda comercialretraso en pagosfacturas vencidascómo reclamar una deudacálculo intereses demora

Factura impagada en España: qué hacer paso a paso en 2026

¿Tienes una factura impagada? Descubre qué hacer paso a paso en España: plazos, intereses legales (Ley 3/2004), burofax y procedimiento monitorio.

7 min de lectura
Por Equipo Cobralex

¿Tienes una factura impagada y no sabes por dónde empezar? No eres el único. La morosidad sigue siendo uno de los problemas más habituales para autónomos y pequeñas empresas en España. Cuando un cliente no paga, no solo pierdes liquidez: también pierdes tiempo, energía y capacidad de seguir trabajando con tranquilidad.

En esta guía te explicamos qué hacer ante una factura impagada en España, qué pasos seguir, cuándo conviene reclamar formalmente, cómo se calculan los intereses de demora según la Ley 3/2004 y cuándo puede tener sentido acudir al procedimiento monitorio.

El objetivo es simple: que sepas exactamente cómo actuar para reclamar una deuda de forma ordenada, documentada y jurídicamente sólida.

¿Cuándo se considera impagada una factura?

Una factura se considera impagada cuando llega su fecha de vencimiento y el pago no se ha realizado. A partir de ese momento, el acreedor puede empezar a reclamar la deuda.

En operaciones comerciales entre empresas y autónomos, el retraso en el pago genera consecuencias jurídicas concretas. En la práctica, el cómputo de los intereses de demora comienza al día siguiente del vencimiento.

Por ejemplo:

  • Fecha de emisión: 28/05/2025
  • Fecha de vencimiento: 28/06/2025
  • Inicio de la mora: 29/06/2025

Ese detalle es importante porque afecta al cálculo de intereses y al momento en que conviene escalar la reclamación.

Qué hacer si no te pagan una factura

La mejor forma de reclamar una factura impagada es seguir un proceso escalonado. No se trata de amenazar desde el primer día, sino de dejar rastro documental y aumentar progresivamente la presión de forma razonable.

1. Verifica que la factura esté correcta

Antes de reclamar, asegúrate de que la factura está bien emitida. Revisa al menos:

  • Número o referencia de factura
  • Fecha de emisión
  • Fecha de vencimiento
  • Importe correcto
  • Datos del cliente o deudor
  • Condiciones de pago pactadas

Si la factura contiene errores, el deudor puede utilizarlos para retrasar o discutir el pago.

2. Haz un primer recordatorio amistoso

En muchos casos, un primer recordatorio cordial resuelve el problema. Puede tratarse simplemente de un olvido, un problema administrativo o una validación interna pendiente.

Lo recomendable en esta primera fase es enviar un email educado y claro, indicando:

  • La referencia de la factura
  • El importe pendiente
  • La fecha de vencimiento
  • La solicitud de regularización en un plazo razonable

Este primer contacto no debe ser agresivo, pero sí conviene que quede documentado.

3. Envía una reclamación formal

Si no hay respuesta tras el primer recordatorio, el siguiente paso es una reclamación formal de pago. Aquí ya conviene utilizar un documento más serio, con una redacción más firme y con referencia expresa a la deuda pendiente.

Una reclamación formal suele incluir:

  • Datos del acreedor y del deudor
  • Número de factura
  • Fecha de emisión y vencimiento
  • Importe principal pendiente
  • Plazo concedido para pagar
  • Advertencia de posibles acciones posteriores

Este paso es importante porque demuestra que has intentado el cobro extrajudicial antes de acudir a una vía más seria.

Intereses de demora en facturas impagadas

Una de las cuestiones más buscadas por autónomos y PYMEs es si pueden reclamar intereses por una factura impagada. La respuesta general es sí, especialmente en el ámbito de las operaciones comerciales.

En España, la Ley 3/2004, de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, regula esta materia y permite reclamar intereses de demora sobre las cantidades vencidas y no pagadas.

Cómo se calculan los intereses de demora

La fórmula habitual es la siguiente:

Intereses = principal × (tipo / 100) × (días / 365)

El tipo aplicable viene determinado por el marco de la Ley 3/2004. En la práctica, suele expresarse como el tipo BCE MRO más 8 puntos porcentuales, actualizado por semestres.

Ejemplo simplificado:

  • Principal: 1.000 €
  • Tipo anual: 10,15 %
  • Retraso: 60 días

Resultado aproximado:

1.000 × 0,1015 × (60 / 365) = 16,68 €

Puede parecer una cantidad modesta en pequeños importes, pero en facturas elevadas o en retrasos prolongados la suma crece rápidamente.

¿Hay que reclamar los intereses expresamente?

En la práctica, sí conviene reclamarlos de forma expresa en la carta, en el requerimiento formal o en el documento previo al burofax. Cuanto más claro quede el desglose, más sólida será tu posición si el conflicto escala.

¿Se pueden reclamar 40 € por gastos de cobro?

En muchas guías sobre morosidad aparece la famosa cifra de 40 € por costes de cobro. Este punto genera dudas con frecuencia.

En términos prácticos, se trata de una compensación que puede reclamarse en determinados supuestos dentro del marco de la morosidad comercial. Ahora bien, no siempre se incluye automáticamente en todas las reclamaciones extrajudiciales, y en muchos casos conviene revisarlo según el contexto concreto de la deuda.

Por eso, a nivel operativo, muchas empresas optan por:

  • Reclamar primero principal + intereses
  • Valorar después si añaden gastos de cobro
  • Consultar con un profesional si el asunto va a judicializarse

Cuándo conviene enviar un burofax

Si el cliente sigue sin pagar después de la reclamación formal, el siguiente paso habitual es preparar un documento para burofax.

El burofax tiene una gran ventaja: permite dejar constancia fehaciente de que se ha realizado un requerimiento de pago y de cuál era su contenido, siempre que se envíe mediante un servicio adecuado.

Esto es especialmente útil antes de acudir a juicio, porque refuerza la posición del acreedor y demuestra que se intentó resolver el asunto de manera extrajudicial.

En esta fase, conviene que el documento incluya:

  • Identificación completa de las partes
  • Factura reclamada
  • Importe principal
  • Intereses de demora calculados
  • Total reclamable
  • Plazo final para pagar

Cuándo pasar al procedimiento monitorio

Si tras las cartas y el burofax el deudor sigue sin pagar, llega el momento de valorar el procedimiento monitorio.

El monitorio es una vía judicial simplificada para reclamar deudas dinerarias. En la práctica, es una herramienta muy utilizada porque puede ser más rápida y menos costosa que un procedimiento declarativo ordinario.

El monitorio suele tener sentido cuando:

  • La deuda está clara
  • Existe una factura o documentación que la respalda
  • Ya has intentado cobrar extrajudicialmente
  • El deudor sigue sin responder o sin pagar

Contar con un dossier completo con la factura, los intereses, los documentos generados y el historial de acciones puede facilitar mucho esta fase.

Errores frecuentes al reclamar una factura impagada

Muchas reclamaciones fracasan no porque la deuda no exista, sino porque se gestionan mal. Estos son algunos errores frecuentes:

  • No guardar prueba de las comunicaciones
  • Esperar demasiado tiempo para reclamar
  • No calcular correctamente los intereses
  • Usar documentos mal redactados o incompletos
  • No identificar correctamente la factura reclamada
  • Pasar demasiado rápido a amenazas jurídicas poco creíbles

La clave no es “ser más agresivo”, sino ser más ordenado, constante y documentalmente sólido.

Cómo organizar la reclamación de varias facturas impagadas

Cuando el problema no es una sola factura, sino varias, la gestión manual se vuelve mucho más difícil. Ahí aparecen problemas como:

  • No saber qué factura requiere acción urgente
  • No recordar qué carta ya se envió
  • No tener un cálculo actualizado de intereses
  • No disponer de un expediente listo si hace falta judicializar

Por eso muchas empresas acaban necesitando una herramienta que centralice:

  • Seguimiento de estados
  • Generación de documentos
  • Cálculo de intereses
  • Alertas y recordatorios
  • Exportación de dossier

Una forma más simple de gestionar facturas impagadas

Si emites facturas con frecuencia, gestionar reclamaciones manualmente puede convertirse en una pérdida enorme de tiempo.

Cobralex está pensado precisamente para eso: ayudarte a organizar la reclamación de facturas impagadas en España, centralizar el estado de cada deuda y generar la documentación necesaria en cada fase.

Con Cobralex puedes:

  • Registrar facturas impagadas y sus vencimientos
  • Seguir el estado de cada reclamación
  • Generar cartas de reclamación y documentos para burofax
  • Calcular intereses de demora según la Ley 3/2004
  • Exportar un dossier completo para monitorio o para tu abogado

Cobralex es una herramienta tecnológica de gestión documental y no sustituye el asesoramiento jurídico profesional en casos complejos o litigiosos, pero sí puede ahorrarte mucho tiempo en la fase extrajudicial.

Conclusión

Si tienes una factura impagada en España, lo más importante es no improvisar. Un proceso claro suele ser mucho más efectivo que actuar tarde o de forma desordenada.

La secuencia habitual es esta:

  1. Verificar la factura
  2. Enviar un recordatorio amistoso
  3. Escalar a reclamación formal
  4. Calcular intereses de demora
  5. Preparar un burofax si no hay respuesta
  6. Valorar el procedimiento monitorio si persiste el impago

Cuanto antes empieces a documentar bien cada paso, más fácil será cobrar o, en su caso, sostener tu reclamación más adelante.

¿Quieres gestionar tus facturas impagadas de forma más ordenada?
Prueba Cobralex y genera tu primera reclamación en pocos minutos.